Encontrar su voz
El habla le ha abierto un mundo nuevo a Willa. Habla de todo lo que ve, canta al ritmo de la música en casa y le encanta dar órdenes a mamá y a papá.

Encontrar su voz
En Fairfield DD, creemos que todos los niños deben sentirse apoyados, integrados y valorados. La historia de Jennifer y Jacob con su hija Willa demuestra cómo el apoyo desde una edad temprana puede ayudar a los niños a crecer y a brillar.
Cuando Willa tenía aproximadamente un año, sus padres se dieron cuenta de que no balbuceaba ni hablaba tanto como esperaban. A los dos años, hablaron con su pediatra, quien les sugirió una evaluación del habla en el Nationwide Children’s. La familia también se puso en contacto por su cuenta con Help Me Grow. Ambas evaluaciones revelaron que a Willa le vendría bien recibir apoyo en el desarrollo del habla. Escuchar esto fue un alivio para Jennifer y Jacob. Como padres primerizos, les ayudó a comprender qué estaba pasando y qué pasos dar a continuación.
Hoy en día, Willa no para de hablar. El hecho de poder expresarse con palabras le ha ayudado a compartir sus pensamientos, sus sentimientos y su personalidad. Les dice a sus amigos y familiares «te quiero», muestra su sentido del humor un poco alocado e incluso deja claro a todo el mundo cuándo tiene una opinión firme. El hecho de poder comunicarse le ha ayudado a establecer vínculos más estrechos con los demás. Sus padres dicen que ahora saben de verdad quién es ella, y eso lo es todo para ellos.
Willa recibió terapia del habla de dos formas: sesiones en la consulta privada y visitas a domicilio de Karen, su logopeda de intervención temprana. A Jennifer y Jacob les gustaba el estilo de Karen. Karen les explicaba el panorama general sin abrumarlos. También les enseñaba qué ejercicios debían practicar entre visita y visita para que Willa siguiera mejorando.
Jennifer, que tiene experiencia en el ámbito de la salud mental, sabe que el progreso requiere tiempo y práctica. Con las herramientas y el apoyo adecuados, la familia se sentía segura a la hora de ayudar a Willa cada día.
Uno de los recuerdos favoritos de Jacob era escuchar a Willa pronunciar una palabra en voz alta mientras miraba un libro. Se sentía profundamente conmovido y orgulloso de lo mucho que había avanzado.
El habla le ha abierto un mundo nuevo a Willa. Habla de todo lo que ve, canta al ritmo de la música en casa y le encanta «dar órdenes» a mamá y a papá. Ha establecido vínculos sólidos con Karen y con otras personas, y muestra su personalidad con mayor naturalidad.
Este otoño, Willa empezará el preescolar. Ha sido admitida en un programa de logopedia a través del colegio para que pueda seguir trabajando en sus habilidades de articulación. Sus padres están deseando verla hacer nuevos amigos y seguir aprendiendo.
El equipo de Intervención Temprana ayudó a la familia a probar cosas nuevas en la comunidad. Fueron a una fiesta de pintura y a una sesión de cuentos en Art & Clay, en Main. Dijeron que quizá no habrían probado una actividad así sin la invitación, pero ahora saben que pueden hacerlo.
La familia también valoró lo sencillo que les resultó el proceso de Intervención Temprana. Les preocupaba que trabajar con varios organismos pudiera resultar complicado, pero la coordinación funcionó bien en el caso de Willa. Su equipo se mostró receptivo, les brindó apoyo y se adaptó a su situación. Estaban especialmente agradecidos por la orientación que recibieron mientras Willa se preparaba para pasar de la Intervención Temprana a los servicios escolares.






























